Musique escrita

3.9.11

Sí, me equivoqué quizás. Te dejé de lado, siempre preferí a otro. Quizá te dije que te amaba cuando no lo hacía. No lo sé.
Ahora ya no estás como quisiera, aunque en realidad nunca lo estuviste. Siempre yo. Siempre yo en tus conversaciones, siempre escuchándote, aconsejándote, consolándote. mirándote, dejando mis cosas de lado por atender a las tuyas. Siempre fue así, no sé si lo notaste alguna vez. No sé si notas que esto apesta, que odio saludarte "como si todo estuviera bien". Es incómodo. Duele. Y sí, es verdad, no suelo contar mis cosas. Parece que prefiero arreglar los problemas de los demás y los mío, bueno, yo me las veré... Desde que nací, comencé a luchar. Supuestamente no nacería viva, pero aquí estoy.
No sé qué pasó en el camino. Nunca me dijiste nada. Y podría asumir errores que hoy no veo, pero no sé qué ocurre. Es todo tan raro. He llorado por ti, por lo que no ha sido esto. Guardo tantos momentos buenos y vuelvo a la pregunta de siempre... ¿Qué pasó?

A veces veo tus ojos negros, que brillan y no creo en nada. A veces cuando pasa esto, pienso que lo que ocurrió antes no fue de verdad. A veces creo que es rabia y cobardía. A veces lloro cuando escribo, a veces quiero retroceder el tiempo y otras gritarte en la cara, pidiéndote una explicación de porqué me dejaste ir.

26.8.11

La gente ya no escribe cartas de amor.

ni escribe canciones...
Ahora la gente manda mensajes, dedica canciones y ocupa frases de los demás.


14.8.11

Ok, juguemos a que nada pasa y que todo está bien.

27.7.11

Te conocí hace un par de años que hoy parecen más de los vividos. Éramos más chicos y te amé al poco tiempo. Salíamos siempre, los dos. Con más gente o con menos, siempre dio lo mismo si estabas tú. Amé a un par de amigos más en el trayecto, pero ya no. Quizá nunca los amé. Quizá ellos tampoco.
Me dedicaste canciones. Cuando pensaba en hablarte, tú ya lo habías hecho. Reímos, arreglamos en mundo.Añoramos a los pocos meses vivir juntos.Reír en el balcón tomando un café, o ver películas y comer pizza.
Me presentaste grupos nuevos. Yo también lo hice. Te interesaste en mi futura profesión y me mostrabas tiendas de diseño.
Si me demoraba dos horas en verte, me esperaste. Si no podía, no te enojabas.
Nunca me decías tus celos, pero siempre los supe. Me encantaba.
Siempre un beso en el semáforo y una mirada al entrar a la cafetería preferida de ambos.
Fumé, grité, bebí y reí como nunca antes. Ahora fumo más yo que tú. Y lloro casi de hobby.
Creo que te gustan mis besos en la mejilla. Incluso dejas que te muerda. Pensamos cosas muy parecidas, otras no tanto. Otras para nada. Siempre hablábamos de lo que teníamos en común. Pensaste en mí antes que en cualquiera, lo sé.
Te gusta mi poco de locura, mi celos, mis besos, mi cursilería.
Y te escribí una canción, pero no te lo diré.


19.6.11

Ojalá

Ojalá pudiera robarme el tiempo, un abrazo, un beso, un te amo, un despertar contigo y una caricia en mi hombro.
Ojalá robarme los momentos, fotografiarlos, imprimirlos, encuadrarlos, y mirarlos todo el día.
Ojalá borrarlos de mi mente luego, para no llorar por las noches cuando no sienta tus silencios en mi mentón.
Ojalá respirarte por última vez en tu pecho húmedo después de hacerme el amor. Ojalá hacerte el amor por última vez.Tocarte por última vez, mirarte por última vez...antes de que sea tarde y me digas que debemos irnos. Que es tarde, que hace frío, que somos dos y ya no uno.

22.5.11


Cosas que Nicole siente/piensa un domingo por la noche:
-Qué lindo domingo junto a ti.
- Quiero un cigarro.
-Mañana debería ser domingo de nuevo.
- Extraño tanto a mi mejor amigo.
-A veces quisiera necesitar un poco menos.
-Debería adelantar trabajo, pero quiero guitarrear.
-Estoy feliz con mi reflex.
-Te amo.
-Te amo.
-Te amo.


8.4.11

El lunes discutí con mi papá. Me dijo que era super irresponsable porque fui a fotocopiar unos papeles a las 10 de la noche para un trámite que debía hacer para el otro día. Nos conocemos y lo conozco. Siempre me dice "te lo dije" , como si él nunca pudiera hacer nada antes.
Le contesté de mala manera. Era lunes, estaba muerta de sueño y lo único que esperaba era que me preguntaran cómo estaba. Si no hablo, nadie me pregunta.
La discusión subió de tono como solo un par de veces ha ocurrido y me quedó más que claro que después de terminar de estudiar me tenía que ir al tiro.
Sé que lo dice de atarantado y precipitado. Él es así para decir las cosas cuando está enojado. Yo solo lo mire, moví la cabeza haciendo un "no" con ésta y salí. Volví muy tarde. Había silencio en mi casa.
Hoy es viernes y mi papá por fin me saludó. Ya saben de dónde es mi orgullo si así me creen.
Por lo tanto me senté con ellos en la mesa. Les conté un poco de mi semana y de las cosas que estoy haciendo.
Mi papá se reía pero jamás me miró.
Si supiera lo mucho que necesito de sus abrazos...

3.3.11

Nuestra espiral de sentidos...

Andábamos sin buscarnos; a lo mejor necesariamente para perdernos. Ojalá no. Ansiábamos encontrarnos y estrellarnos contra el cielo del otro, escalar la montaña infranqueable y mirar al otro lado. Salvarnos juntos en cierta manera, porque si no nos salvamos de qué sirve la vida. Mirar al otro lado es ver más allá , girar las perspectivas, los enfoques, hacer malabarismos con los planos de la realidad sin salirse de ella, como el que se sale de una curva cerrada. Bien sabemos que lo intentamos. Y cómo lo intentamos. De todos los sueños, el sueño. Andábamos despistados y torpes en el paso, incluso puede que ingenuos y asustados. Pero qué bien andábamos por los parques y las plazas, por las ciudades llenas de luz, como dos en uno siendo dos y aún así , siendo uno en dos mitades imperfectas pero plenas. Andábamos con ganas de comernos, a la vida y a los miedos y puede que la vida nos comiera y los miedos nos dolieran tanto que nos perdimos. A lo mejor por un tiempo. Sólo por un tiempo. Andábamos sin buscarnos y lo mejor de todo fue que nos encontramos.


Julio Cortázar.

15.2.11



Prométeme siempre prometerme.

7.2.11

Bajó del metro y las manos le sudaban. Se ruboriza de tan solo imaginárselo. Menuda tonta.Cruza el parque y se detiene. Y es obvio, saca su cámara, dispara un par de veces, le sonríe al sol, la guarda y sigue caminando. Es verano, pero hay viento. Así le gusta a ella. Viste ligera y cómoda y usa los aritos que le regaló mamá para su cumpleaños. Está feliz, está en calma. Solo piensa en una cosa; "que el reloj pase lo más lento posible esta vez". Lo verá y con eso le basta. Y si le sonríe, mucho mejor.