Iba media apurada parece. Saliendo de tu departamento.
Luego de comer pizza y de mirar el techo por largo rato.
Como amo hacerlo.
Mudos.
Medios tontos.
Y yo, con algo de miedo.
Me detuve un segundo. En realidad varios. ¡Vaya! si fue casi una hora.
Tengo la manía de mirar las hormigas caminando por los gruesos y bellos troncos de los árboles. Éste, estaba lleno de colores, y nunca lo había visto.
Error.
Siempre pasaba por ahí pensando en otras cosas, y no "disfrutaba" el paisaje.
Pero ahí me encontraba.
Alcé la cabeza y sentí el calor de los rayos de sol que me llegaban por entre medio de las hojas verdes del árbol hasta mi rostro. Aunque yo las veía moradas. Leseras mías, debe ser por el gusto de ese color. Como cuando miras algo como sólo TÚ quieres mirarlo. Dejándo de hacerlo objetivamente.
Me carga la subjetividad a veces.
Lo digo subjetivamente.
Cerré los ojos. Los abrí luego.
La banca era para mí. Subí las piernas y las cruzé
Cerré los ojos por segunda vez en ese momento.
Sonó un mensaje. No lo revisé. Ganas no tenía.
Sonó otra vez. Y apagué el celular.
Recordé entonces que tenía tu cajetilla de cigarros.
Vaya suerte la mía. Quedaba uno.
Lo prendí. Lloré.
Tenía el tema de placebo en mi mente.







